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Blade Runner y los soñadores / Cap.56

Martín Bastida 4 noviembre, 2017
Blade Runner y los soñadores / Cap.56

LOS SOÑADORES
(relatos sobre cine)

Blade Runner y los soñadores
SÁBADO 7 DE OCTUBRE DE 2017
Pedro escribe en su cuaderno azul:
“Idea para comedia romántica (corto)
Un hombre pasa sus días llamando a diferentes programas de radio y televisión en busca de premios (también por internet). Un día cualquiera, por ejemplo, las líneas se cruzan y conoce a una mujer. Los sorteos y los juegos pasan a un segundo plano, mientras las charlas con la extraña mujer se reproducen hasta enamorarse. Él, ella es más cauta. Ellos viven a escasos metros. Entre sus casas hay un local (puede ser una empresa de telefonía celular). Otro día cualquiera deciden finalmente conocerse. Lo hacen muy lejos de dónde viven, alejados del ruido y la electricidad.

Título tentativo para largometraje: Primera sesión.
Primera escena
Un hombre está parado frente a una puerta. Pasa. Una cámara en mano lo acompaña. El mobiliario se ve fuera de foco. El hombre se detiene y se sienta. De pronto, se echa a llorar. Algunas lágrimas se secan en la mejilla, otras golpean contra el suelo o el pantalón. Llora con diferentes sonoridades durante cinco minutos hasta que finalmente se calma. Se escucha la voz de otro hombre, que pregunta: “¿Cuál es el motivo de la consulta?”.
Registrar dicho ensayo-rodaje de media jornada con tres cámaras que denoten el marco temporal de lo que el personaje-actor improvisará.
Emplazamientos de cámaras:
Oculta o baja para el pasado.
Normal para el presente.
Ligeramente fuera de foco para el futuro.

Idea para largo de suspenso
Pérez Bergez es un abogado exitoso de un pueblo imaginario de la provincia de Buenos Aires. Un buen día le llega un caso sobre un joven patrón que acaba de ser acuchillado por sus tres empleados. Él tomará el caso con sus prejuicios a cuestas.”

DOMINGO 8 DE OCTUBRE
Pedro mastica pan. Relee. Y tacha. Todo. Continúa:
“Desde hace casi un mes que no paro de tener pesadillas. Son tres que se repiten en forma de loop. En la primera pesadilla, me atacan abejas. Estoy tranquilo en el campo y de repente un enjambre sale de no sé dónde y me embisten. En la segunda, aparecen dos personas de mi pasado, una que tuvo relación directa conmigo, otra indirecta, y la siguiente forma parte de mi presente. Intento rescatar a mi pasado directo y termino procurando la pérdida del presente. Todo es abstracto y conceptual. La última: se me dispara un revólver que tiene mi viejo (¿mi viejo tenía armas?), luego de buscar en su armario unas cartas que le mandó su mamá, o sea mi abuela, que no conocí (mi curiosidad siempre me ha llevado a arruinar las relaciones; primero comienza como un juego y más tarde echo todo a perder).
Los últimos dos sueños podría asociarlos, pero no entiendo el de las abejas. ¿Será mi estúpida necesidad de querer gobernar el caos? Olvidarme de las fuerzas naturales y las voluntades de cada uno de los seres. Las abejas me atacan y no puedo hacer nada para sacármelas del cuerpo. ¿Por qué abejas? ¿Por qué ahora estas pesadillas?
Estoy empezando una relación y no quiero (una vez más) echar a perder las cosas por defectos que siempre demuestro y enaltezco. Tengo miedo de perderla (quiero que sea mi novia para siempre, como en los cuentos de hadas. Como en los cuentos de hadas, no). Quiero cultivar por primera vez la confianza en una relación. No sólo creer en lo que ella me dice (y creer no es un problema si no dejar de hacerlo). Quiero y necesito que me conozca (si es que se puede llegar a conocer a una persona), sin pensar que en el conocimiento está la estúpida idea del desamor. El misterio, es cierto, genera erotismo y calentura, del mismo modo que desconcierto y ansiedad. Una adicción, una necesidad de seguir buscando y quedar preso de esa búsqueda y no visualizar lo que hay enfrente. El amor como refugio para paliar la muerte.”
Pedro detiene su mano caprichosamente. Sabe lo que quiere poner, pero no el modo. Opta por seguir con la sangre hervida.
“El socialismo es la vía para combatir los problemas existenciales, la ansiedad, la miseria, la parafernalia, lo hijo de puta que podemos ser en las condiciones actuales. Depende del hombre ponerlo en cuestión y resolverlo. Pero me refiero al hombre del medio (al de arriba no le interesa y al de abajo lo supera la supervivencia) que tiene un átomo de dominio sobre la vida, de posibilidad para desarrollarse. Ellos son los protagonistas para promover las condiciones de bienestar, no sólo para la mayoría, sino para todos. Sin excepción. Todos o ninguno, debería ser la consigna.
Cuando se abren los ojos, no hay manera de volver a la caverna. La imagen se proyectará todo el tiempo en la cabeza. No habrá botón de stop. Siempre estará corriendo. Y la camaradería tan necesaria fenecerá ante el orden de la desigualdad.”

LUNES 9 DE OCTUBRE
“Se cumplen cincuenta años del fusilamiento al Che. El capital sigue asolando al hombre.”

JUEVES 12 DE OCTUBRE
“Día del Respeto a la Diversidad Cultural. Hace siete años que pasó a llamarse así. Hace quinientos veinticinco años que el hombre blanco llegó a América. Los brazos armados de los estados siguen reprimiendo a los pueblos originarios.”

VIERNES 13 DE OCTUBRE
“Miro 1941, una obra opacada por la filmografía exitosa de Spielberg, aunque la película es insufrible. Días después del ataque a Pearl Harbor, la población yanqui manifiesta una gran paranoia. La película es una sátira, o mejor dicho un juego para que el niño mimado de Hollywood demuestre su destreza con la cámara. Me cansa la gente gritando y el uso hasta el hartazgo de la música incidental, incluso de John Williams. Qué devenga el silencio, la imagen pura, sin efectos, el juego de luces y sombras. El sonido sutil que compone lugares, situaciones, percepciones. La vida llana, sin explosiones, sin conservantes, saborizantes, ni tecnicolor. El deseo de un plano iraní.”

MARTES 17 DE OCTUBRE
Pedro se tira en la cama y cierra los ojos unos minutos. Prende la tele automáticamente y así mismo la vuelve a apagar.
“Aparece un cuerpo. Seguramente sea el cuerpo del joven desaparecido. Se produce un alud de información que en vez de echar luz, tiende a oscurecer. Pareciera que a nadie le interesa la verdad. Sólo a la familia. Un término se pone de moda: Posverdad. Las aseveraciones dejan de basarse en hechos objetivos, para apelar a las emociones, creencias o deseos del público. Ése es más o menos el significado.”
Pedro mira su reflejo en la pantalla gris del televisor.
“Pienso en lo que ha contribuido la televisión y el cine en la formación de los ciudadanos. La forma, la manera; el tono es lo que sirve, lo que se escucha, lo que se ve. Bien veloz para que no se vean los efectos. Para que todo sea efecto. El contenido poco importa. No se entiende. Nadie tiene tiempo. Y el tiempo juega a favor de los villanos.”

DOMINGO 22 DE OCTUBRE
Pedro se levanta a las ocho. Está ansioso. Levanta la persiana. A pesar del sol, el día está ventoso. Se calza una campera y sale. Ingresa a una escuela desértica. Se mete en un aula y vota, otra vez, al mal menor. Cuando regresa a su casa, come un poco de arroz que quedó de la noche anterior. Baja la persiana. Y pone películas. Una tras otra. En la pantalla hay violencia, afuera también.

LUNES 23 DE OCTUBRE
“Me levanto y escribo. Sueño con las películas que vi ayer: Frontera caníbal (western, terror, comedia), de un cineasta desconocido. Otra vez el “indio” mostrado como la representación de la barbarie. Es una película yanqui independiente. Ni siquiera allí convive otro discurso; veo la segunda y última del mismo director, percibo un estilo depurado, la misma violencia pajera y estereotipos retrógrados: la mujer del protagonista es un maniquí embarazado. Brawl in Cell Block 99, película para machos u hombres que fantasean con serlo. La tercera es un documental sobre un bizarro personaje argentino que espió primero para Cuba y luego para EE.UU, bautizado en la cárcel como El Crazy Che. Él dice que era comunista hasta que conoció la escasez y los edificios rotos de La Habana. Viento salvaje es la última. Me queda grabada una escena: la chica corriendo descalza en la nieve escapando de sus captores. Me recuerda al joven desaparecido. En la película y en los medios se animan a decir lo mismo. La gente de clase media reproduce como simios. Me acuesto. Entro en un estado de ensoñación. Diversas imágenes se superponen. Desaparecen todas, menos la del joven que me mira con el propósito de dejarme despierto.”

JUEVES 26 DE OCTUBRE
“Releo y reveo la misma obra. ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? y Blade Runner. La novela me inquieta, no así la película. No me queda claro si los androides finalmente sueñan con ovejas eléctricas. Mi cabeza se colma de conceptos: artificial, natural, rastrear, retirar; pero hay uno que se prende y se apaga con luz de neón: EMPATÍA. Éste es un tiempo donde no existen los vehículos voladores, ni el climatizador del ánimo Penfield. Termino la relación con esa chica que estaba en mis pesadillas. Así, de repente, sin dolor. Ella tampoco lo siente. Las contracciones en su iris son anormales. No hay empatía. Ella es como un replicante. Necesito que alguien me haga el test Voigt-Kampff para determinar mi nivel de humanidad. La empatía se menoscaba. La muerte del hombre es un hecho.”

Fotograma: Rutger Hauer en Blade Runner (Ridley Scott, 1982)

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sobre el autor

Estudié Comunicación Audiovisual en la Facultad de Bellas Artes de la UNLP. Junto a mi productora Odradek Cine, escribí y dirigí mi primer largometraje: La Muerte Después (2009). También he realizado cortometrajes, documentales, institucionales y videoclips. Ah, escribo cuentos y relatos.

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