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¡Cuba va! en la pantalla del 12º FESAALP

Luisina Herrero Laporte 24 septiembre, 2017
¡Cuba va! en la pantalla del 12º FESAALP

La cinematografía cubana revoluciona la pantalla del Festival de Cine Latinoamericano de La Plata. La programación del país invitado ahonda en el proceso revolucionario, su particular combinación documental-ficción, el género animación, la mirada de la mujer en la Revolución así como la importancia de los procesos culturales para la inclusión. Además, incluye cortometrajes de nuevas camadas de realizadores de San Antonio de los Baños, una de las escuelas de cine más antiguas e influyentes de la región.

El cine cubano es un caso emblemático: de la mano de Revolución, logró consolidarse como expresión de su pueblo y, sin pasar por otras etapas ligadas al desarrollo tecnológico, explotó inmediatamente posicionándose como una de las cinematografías más importantes e influyentes de Latinoamérica. Se trata de un cine joven, nuevo y vanguardista al que la pantalla del FESAALP le rendirá homenaje en su 12º edición.

Clásicos

La pionera Sara Gómez estará presente en el festival con De cierta manera (1974), el primer largometraje de una mujer, afrocubana, y bajo el apoyo del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) que nace tras la Revolución. La obra, una conjunción de narrativa ficcional y documental, aborda el conflicto entre los viejos hábitos y el cambio radical en las condiciones de vida del pueblo cubano en el barrio de Miraflores, a través de la historia de amor de dos jóvenes provenientes de sectores sociales diferentes. Sara Gómez murió a los 31 años, sin ver concluida su película, terminada por sus colegas y estrenada varios años después.

Se proyectará ¡Vampiros en La Habana! (1985) de Juan Padrón, una singular animación con doblaje, música y baile cubano, coproducida por el ICAIC, Radio Televisión Española y la alemana Durniock Producciones. El largometraje, en tono de sátira y declaración política, narra la conspiración entre dos bandas enemigas de vampiros: la “Capa Nostra” -de Estados Unidos- y el “Grupo Vampiro” -de Europa- que luchan por apoderarse de una fórmula que les permite resistir al sol, mientras un vampiro cubano, que forma parte de la resistencia, busca compartir la fórmula con el resto de la comunidad.

La programación contará con dos cortometrajes documentales emblemáticos: Por primera vez (1967) de Octavio Cortázar y Mi hermano Fidel (1977) de Santiago Álvarez. El primero narra la experiencia de las unidades del cine-móvil del ICAIC que, en el marco de la consolidación de la Revolución, visitan un apartado lugar de las montañas orientales donde los campesinos ven cine por primera vez. El segundo relata el encuentro de Fidel Castro con el niño, ya anciano, que conoció a José Martí en su desembarco por el oriente para liberar a Cuba de los españoles.

Estrenos

En una coproducción cubano argentina, la realizadora Luciana Mazza Toimil presenta Luces y duendes (2016), un documental que narra la experiencia cubana del grupo de teatro infantil La Colmenita. A través de eminentes personalidades de la cultura y el arte, la película testimonia la historia de este proyecto que, nacido durante una de las peores crisis que ha atravesado Cuba, apunta a integrar a chicos de todo el país a partir del teatro, recorriendo la isla y transmitiendo valores de igualdad y fraternidad.

La Escuela Internacional de Cine y Televisión (EICTV) de San Antonio de los Baños, será parte de esta programación ineludible con una muestra de cortometrajes de sus estudiantes. Esta “isla cinematográfica”, nacida al calor de un ambicioso proyecto del Comandante Fidel Castro, el escritor y guionista Gabriel García Márquez y el cineasta Fernando Birri, 31 años después de su creación continua atrayendo a jóvenes de todo el mundo y formando profesionales del audiovisual.

En competencia de largometrajes latinoamericanos se proyectarán El techo (2016) de Patricia Ramos y Santa y Andrés (2016) de Carlos Lechuga. El primero narra la relación entre tres jóvenes de La Habana que se reúnen diariamente sobre una azotea a pasar el tiempo y contarse sus sueños e historias hasta que deciden armar un negocio propio que lo conducirá a la madurez. El segundo, una coproducción de Cuba, Colombia y Francia, aborda la isla en 1983 a través del vínculo de una joven campesina que trabaja en un granja estatal con un escritor homosexual a quien debe cuidar por “problemas ideológicos”.

Dentro de la competencia de cortometrajes latinoamericanos la programación incluye El Homicida (2016) de Maysel Bello Cruz, La Carga (2015) de Víctor Alexis Guerrero y El ébano de la canción (2016) Denise Kelm. El primero, dentro de la categoría de ficción, se trata de un funcionario que ve turbada su tranquilidad cuando Carlos J. irrumpe en su oficina para solicitar una licencia de que ha cometido un pecado de homicidio pero deberá demostrarlo. Los otros dos cortometrajes compiten dentro de la categoría documental. La Carga es una “road-stop movie” sobre un tren que en teoría debe detenerse nunca pero que pasa gran parte de su tiempo de servicio detenido; relata las relaciones de convivencia entre los trabajadores del tren y sus reacciones ante las distintas contingencias por las que pasan durante su viaje. El ébano de la canción aborda la vida de Reinier y su sueño de ser cantante.

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