Punto-Cine.com

La Cámara Seca / Retratos y huellas de la desaparición de la Escuela de Cinematografía de La Plata (1956-1978)

Igor Galuk 22 Mayo, 2017
La Cámara Seca / Retratos y huellas de la desaparición de la Escuela de Cinematografía de La Plata (1956-1978)

Retratos y huellas de la desaparición de la Escuela de Cinematografía de La Plata (1956-1978)

En 1978 el gobierno cívico- militar declara “extinta” y cierra definitivamente la Escuela de Cinematografía de La Plata. Un fundido a negro histórico opaca la vanguardia, la estética, el compromiso social y político de las obras y los realizadores de la legendaria Escuela fundada por Cándido Moneo Sanz en 1955. Casi 40 años después, un grupo de realizadores nucleados en el Movimiento Audiovisual Platense (MAP) comienza a desenterrar la historia de una Escuela Cinematográfica que tiene el mérito –entre otros- de ser la primera de América Latina.

 

La directora y productora de cine y de televisión Clara Zappettini durante una filmación en la Escuela de Cinematografía de La Plata (1960)

 

Hace tiempo que el Cine Platense se pregunta sobre su identidad. Año tras años vuelve a la misma pregunta sin sentido, “¿existe el cine platense?” En la ciudad de La Plata hay historias, obras y huellas que nos hablan de un cine que surgió en la región a mediados de los años 50´, que se perfeccionó en los 60´ y se comprometió fuertemente en las luchas sociales de los 70´, diferenciándose de los otros cines de nuestro país.  Ahora bien, si el cine platense existiera, ¿dónde radica su identidad?, ¿cuál es su legado?

Clara Zappettini, Enrique Liporace y Carlos Piaggio durante la filmación del cortometraje “Kike” dirigida por Cándido Moneo Sanz (1960)

 

“Durante muchos años, la desaparición física de la Escuela de Cinematografía de La Plata hizo que nuestra propia historia cinematográfica quedara ausente”

 Durante muchos años, la desaparición física de la Escuela de Cinematografía de La Plata hizo que nuestra propia historia cinematográfica, sus referentes y las obras, quedaran entre paréntesis, ausentes, perdidas. Un cierre que significó  no sólo el apagón y el vaciamiento de los recursos técnicos y las obras fílmicas, sino también la desaparición de sus alumnos y docentes, el exilio fugaz de otros tantos en el exterior y el silencio de muchos, que escapando del infierno, se refugiaron en el interior oscuro de la memoria y el olvido personal.

¿Acaso nos olvidamos que en esta Escuela se formó el cineasta desaparecido Raymundo Gleyzer?; ¿que allí realizaron sus primeros cortometrajes y experiencias Carlos Sorín, Marcelo Piñeyro, Eliseo Subiela, Alejandro Malowicki, Clara Zappetinni, Alberto Yaccelini, entre tantos otros? ¿Nos olvidamos que Humberto Ríos, Rodolfo Kuhn, Antonio Ripoll, José Martínez Suárez, Simón Feldman, David José Kohón, Pablo Tabernero, Carlos Gandolfo, Saulo Benavente, Héctor Cartier, René Mugica fueron docentes aquí?; ¿qué Andrzej Wajda, Leopoldo Torres Nilson y Lautaro Murúa tuvieron contacto con la Carrera? ¿Nos olvidamos que de aquí salieron importantes profesionales y técnicos que tuvo la industria del cine nacional por aquellos años?; ¿que la generación de cineastas del Nuevo Cine Argentino de los 60´ formó e influenció a toda una generación de pensadores y realizadores audiovisuales en La Plata?; ¿o que los jóvenes militantes del Grupo de Cine Peronista expusieron su vida para reflejar la realidad histórica y las luchas sociales que vivían en los 70´?

Rodaje del cortometraje “Carta de Ramona” bajo la dirección Alejandro Malowicki y la Cámara y fotografía de Raymundo Gleyzer. Escuela de Cinematografía de La Plata (1966)

 

Según los especialistas, existe una serie de obras y cineastas que se destacaron en aquella época del cine realizado en La Plata, que eran una realidad, una promesa para el cine argentino y latinoamericano y que merecen un lugar en la historia del Cine Nacional: “Cirugía” (1960), de Luis Vesco; “Los Indefensos” (1962), de Luis Fernández; “El Ciclo” (1963), de Raymundo Gleyzer; “Hombres del río” y “Lucho Robledo” (1965), de Diego Eijo; “Carta de Ramona” (1966), de Alejandro Malowicki; “Single” (1967), de Alberto Yaccelini; “Observatorio” (1969), de Carlos Vallina y Ricardo Moretti; el mediometraje “Los Taxis” (1970), obra colectiva realizada por el “Grupo de los Seis”  conformado por Diego Eijo, Eduardo Giorello, Ricardo Moretti, Alfredo Oroz, Carlos Vallina y Silvia Verga; “Casa Tomada” (1970), de Ricardo Moretti; “Bienamémonos” (1971), de Silvia Verga; “Hilandería de Berisso” (1971), de Néstor “Pichila” Fonseca, “Shack” (1971) y “Pueblo y Antipueblo” (1972), de Adan Reynaldo Huck; y, el único largometraje de la carrera, “Informes y Testimonios: La tortura política en Argentina” (1973), realizado por el mismo grupo de “Los Taxis”. Estas obras, entre tantas otras no recuperadas y/o perdidas, son materiales aún poco conocidas.

Encuentro de los Estudiantes de la Escuela de Cinematografía de La Plata con el director Francois Truffaut en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata (1961)

 

 La Reconstrucción del Cine Platense

Con la vuelta de la democracia, un grupo de cineastas y docentes de la vieja Escuela de Cinematografía comienzan a soñar con la reapertura de la Carrera y se comprometen con esta causa. Entre ellos se encontraban Carlos “Chino” Vallina, Pupa Sáenz, Ricardo Moretti, Rosa Teichmann y “Nalo” Huck. Luego de años de luchas, marchas y contramarchas, en 1993 logran la reapertura de la Carrera de Comunicación Audiovisual. La historia comienza a rodar nuevamente.

Lucha de los docentes por la reapertura de la Carrera de Cinematografía en las escalinatas del Rectorado de la UNLP (1984/85.)

 

No todo estaba perdido. Un viejo y olvidado armario de hierro es el tesoro de los inocentes de la generación del 60´. Fernando Martín Peña, historiador y crítico de cine, es quien –en su paso en la década del 90´como docente de la materia Seminario de Mediateca– colabora personalmente en la recuperación y copiado del material fílmico encontrado, con la intención de crear un Archivo Audiovisual de los transfers analógicos realizados. Tiempo después el proyecto es abortado por razones que se desconocen y las copias en VHS permanecen unos años en la videoteca de la Carrera hasta que finalmente desaparecen.

En el nuevo milenio, la posta es tomada por el Prof. Marcelino López que junto al Dr. Eduardo Russo llevan adelante un proyecto que tenía como objetivo la guarda, el mantenimiento y el uso académico y pedagógico del imaginario artístico audiovisual regional, pero luego de unos intentos iniciales también es abandonado. Tiempo después, una investigación realizada por Carlos “Chino” Vallina con la colaboración de Fernando Martín Peña y la Lic. Romina Massari, recopila las experiencias de los primeros años de la reapertura de la Carrera en el libro “Escuela de Cine. Universidad Nacional de La Plata: Creación, rescate y memoria” como un intento de reconstruir los tejidos y parte de la memoria latente de la vieja Escuela.

El maestro Héctor José Cartier creador de la cátedra Visión en las aulas de la Escuela de Cinematografía de La Plata (1961).

 

Hace unos pocos años, la magia del cine ilumina la aparición de un valioso material realizado en la Escuela, que se consideraba perdido. Unas cuantas latas de 16mm -en perfecto estado de conservación, ocultas en el legendario laboratorio Alex de Buenos Aires- son la exposición perfecta de la lucha y la militancia de la generación silenciada del Grupo de Cine Peronista de La Plata en los 70´. La vinculación de este grupo con los movimientos de cine político que se gestaban en nuestro país al calor del Nuevo Cine Latinoamericano –Grupo Cine Liberación, Cine de La Base, Realizadores de Mayo, entre otros-, fueron fundamentales para el desarrollo de este revolucionario proyecto que debió ser abortado por el avance represivo de la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina) y la CNU (Concentración Nacionalista Universitaria) en la región. Muchos de los jóvenes militantes de este grupo debieron pasar a la clandestinidad y varios de ellos hoy se encuentran desaparecidos.

Rodaje del cortometraje “Carta de Ramona” dirección Alejandro Malowicki – Camarógrafo Raymundo Gleyzer / Escuela de Cinematografía de La Plata (1966)

 

Pero poco de ese inmenso trabajo inicial sobrevive en los años posteriores, en la formación y conocimiento de los nuevos estudiantes de la carrera. El desinterés, la falta de criterio o la indiferencia misma, hacen que aquellas añosas latas de 16mm y sus copias vuelvan a desaparecen misteriosamente sin ningún sentido y sin más explicación que lo dicho. Como si alguien estuviese empeñado en que esta historia no se cuente, que este intrincado guión de policial negro no se ruede. A este relato subexpuesto –y aunque se intente forzar el negativo- aún le falta luz y tiempo de exposición. Ésta, es una película muy sensible.

El olvido del Cine Regional

Aquel cineasta que no conoce su pasado es un cineasta sin proyección. El descompromiso, el desconocimiento y la falta de memoria crean cineastas vacíos de una mirada cinematográfica auténtica, propia, única, irrepetible. Una mirada sin brillo, poco crítica sobre su hacer, su pensar y el lugar que ocupa su lentilla en el mundo. El olvido es una mirada sin foco, una puesta en escena para una cámara seca donde ya no hay rollo, no hay película alguna y la cámara se quema.

“Aquel cineasta que no conoce su pasado es un cineasta sin proyección”.

Desde hace décadas una gran cantidad de jóvenes que estudian y egresan hoy de la Carrera de Artes Audiovisuales de la Facultad de Bellas Artes (UNLP) desconoce la historia fílmica de su propia casa. No se puede continuar una formación audiovisual sin conocer la estética, la mirada cinematográfica y el compromiso social, cultural y político de aquellos referentes del Cine que se gestaba en La Plata, que con audacia y astucia supieron construir un Cine Independiente de interés latinoamericano y nacional. Es imperdonable que una Carrera no tenga archivo audiovisual alguno -siquiera fotográfico- que permita conocer, visualizar e indagar la historia de los grandes maestros y las obras que gestaron en esta vanguardista Escuela. ¿Qué diría Cándido Moneo Sanz a todo esto? ¿Qué pensaría Rolando Fustiñana, Ernestina Gruzman, Humberto Ríos y Raymundo Gleyzer?

Rodaje en los Estudios de la Escuela de Cinematografía de La Plata (1961)

 

La producción actual: contemporánea, heterogénea, dispersa, solitaria, plantea nuevamente los mismos interrogantes: ¿para quién se hace cine?, ¿qué se quiere hacer con ese cine que se hace?, ¿a quién le interesa?; ¿es cine o es otra cosa?, ¿es sólo un producto de consumo audiovisual?, ¿cuál es su importancia estética, política, cultural?, ¿existe el Cine Platense?, ¿quién lo mira?

Rodaje en las calles de la ciudad de La Plata (1960)

 

Esta situación de indefinido presente -y un pasado en revisión- también es una oportunidad: invita a indagar y develar ese invisible montaje final, tan curioso, que aún no está resuelto. Filmar, escuchar, conocer, aprender, pensar, discernir, crear, equivocarse, discutir, consensuar, volver a pensar y redescubrir –casi por primera vez- la mirada de una generación, sus realizadores y las obras que se realizaron en la legendaria Escuela de Cinematografía de La Plata. Buscar en la trama oculta de ese relato inconcluso, el inocente silencio de lo ausente. La memoria –y el olvido- es el encuentro con nuestra propia identidad audiovisual.

El Cine es el compromiso con la vida y en La Plata se sigue filmando. El largometraje documental que está realizando el Movimiento Audiovisual Platense (MAP) sobre la historia de la Escuela de Cinematografía de La Plata (1956-1978) da cuenta de ese desarrollo audiovisual intenso que está latente en la región. ¿Un Cine independiente? Si, cada uno aporta lo que sabe y tiene ¿Un cine imperfecto? Sí, es el cine que se puede hacer ¿Un Cine Pobre? Tan vez, se filma con lo justo y necesario ¿Un Cine militante? Puede ser, con una cámara en la mano y una idea en la cabeza. La cámara estaba seca -no tenía película- y lentamente las latas comenzaron a revelarse como un grito de revolución en el cine.

Igor Galuk

Gracias  a la memoria fotográfica de

Eduardo Comesaña,

Carlos “Chino” Vallina,

Alejandro Malowicki,

Juana Sapire,

Y Cynthia Sabat

Y a Marcos Tabarrozzi  y Mariela Vilchez

por el acompañamiento

en el terreno de la escritura.

#La Cámara Seca / Retratos y huellas de la desaparición de la Escuela de Cinematografía de La Plata (1956-1978), es un texto ampliado y mejorado de una publicación anterior en la Revista Pulsión N°4.

Compartir este artículo

sobre el autor

2 Comentarios

  1. Juana Sapire 22 Mayo, 2017 at 15:30

    muy buena nota

    • Igor Galuk 22 Mayo, 2017 at 23:07

      Muchas Gracias Juana! Nos vemos el Viernes en La Plata. Un beso grande.

dejar un comentario